Máquina de guerra o mortero de 33 cañones
El problema con los cañones de la época era que tardaban mucho tiempo en
cargarse. La solución que da Vinci daba a ese problema era construir morteros
de múltiples cañones que pudieran cargarse y dispararse simultáneamente.
Los cañones se dividieron en tres filas de 11 cañones cada uno, todos
conectados a una sola plataforma giratoria. Atados a los lados de la plataforma
había grandes ruedas.
La idea era que mientras se disparaba un juego de cañones, otro conjunto
se enfriaría y el tercer set podría ser cargado. Este sistema permitía a los
soldados disparar repetidamente sin interrupción.
ANTES
AHORA
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